Guatemala: FBI detiene a ex candidato

El excandidato a la Presidencia de Guatemala Manuel Baldizón, retenido en un centro de migrantes de Miami desde enero pasado, fue detenido por la Oficina Federal de Investigación, acusado de un supuesto delito de lavado de dinero, informaron medios guatemaltecos.

Baldizón, a quien la Justicia estadounidense también le imputa un delito de conspiración, fue notificado de la orden de aprehensión en el centro de Krome, situado en el oeste de Miami, donde estaba recluido a la espera de ser deportado a Guatemala de forma voluntaria.

El dos veces excandidato presidencial guatemalteco (2011 y 2015) tiene una orden de captura en su país luego de que la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (Feci) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) lo acusaran de haberse beneficiado con 1,2 millones de dólares de “coimas” de la constructora brasileña Odebrecht.

Baldizón, fundador del partido cancelado Libertad Democrática Renovada (Lider), fue detenido en el aeropuerto internacional de Miami el pasado 21 de enero en razón de una orden de captura librada a través de la Policía Internacional (Interpol), en la que se le acusan de los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo y lavado de dinero y otros activos.

Los medios locales, que citan a fuentes del ámbito judicial, no han detallado el caso por el que el FBI supuestamente arrestó al político, mientras que fuentes oficiales consultadas por la agencia Efe se limitaron a señalar que estaban a la espera de la confirmación oficial.

Baldizón había pedido asilo político en Estados Unidos tras ser detenido en enero, aunque luego rechazó apelar una decisión judicial que se lo había denegado en primera instancia.

El pasado 27 de agosto Baldizón dijo en un anuncio pagado en los medios guatemaltecos que había renunciado a seguir insistiendo en la petición de asilo a Estados Unidos “para poder comparecer ante la Justicia guatemalteca y aclarar” su situación jurídica.

El Salvador: condenan a un ex presidente a 10 años de cárcel por corrupción

El ex presidente de El Salvador Elías Antonio Saca (2004-2009) fue condenado a 10 años de prisión por el desvío y lavado de más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal.
"El Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador condena al señor Elías Antonio Saca a 5 años de prisión por el delito de peculado y 5 años por el delito de lavado de dinero", dijo el juez Alejandro Guevara, según un cable de la agencia EFE reproducido por Clarín de Argentina.
Saca, que llegó al poder bajo la bandera de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y aceptó confesar en un "juicio abreviado" la forma en la que extrajo y lavó fondos públicos a cambio de penas mínimas, se convirtió así en el primer expresidente de la democracia salvadoreña en ser condenado por delitos de corrupción.
El juzgador, uno de los tres que componen al tribunal de sentencia y que emitieron la resolución por unanimidad, señaló que "al escuchar las declaraciones de estos personajes, la prueba documental y pericial se determinó que lo que habían confesado era verídico".
Guevara señaló antes de dar a conocer las pena, que el trato que realizó la Fiscalía, a pesar de desconocer el destino de 191 millones que fueron sacados en efectivo, fue un "limite" y "valladar" para establecer la condena.
La legislación salvadoreña señala que los jueces no pueden imponer una condena mayor a la pactada entre imputados y Fiscalía en un "juicio abreviado".
"No veníamos a una sorpresa, lógicamente veníamos a algo que ya estábamos claros que iba a haber una condena", dijo a periodistas Mario Machado, el abogado de Saca, quien por su parte se negó a dar declaraciones.
El letrado aclaró que al aceptar pactar la confesión con la Fiscalía, Saca y sus cómplices renunciaron a la posibilidad de apelar la decisión judicial.
El tribunal decretó la misma pena de 10 años de prisión al exsecretario privado de Saca, Elmer Charlaix, mientras que los ex secretarios de Juventud y Comunicaciones, César Funes y Julio Rank, purgarán 5 años de cárcel cada uno por lavado de dinero.
El ex gerente financiero de la Presidencia Francisco Rodríguez Arteaga fue condenado a 6 años de prisión por los mismos dos delitos que Saca y Charlaíx, mientras que el exjefe de la Tesorería del Gobierno Jorge Alberto Herrera pagará 3 años de cárcel.
La pena más elevada la recibió el ex colaborador de la Presidencia Pablo Gomez, quien no se acogió al beneficio del "juicio abreviado" y enfrentó el proceso "común", al recibir 16 años de cárcel.
"Lo defraudado, lo saqueado al Estado y lavado fueron 300.347.117,17 dólares" mediante 593 cheques "sin respaldo legal", añadió Guevara.
Los casos de corrupción que implican a expresidentes, incluido Mauricio Funes (2009-2014) y Francisco Flores (1999-2004), suman más de 666 millones de dólares.

El guión para el lavado de dinero

Un muy interanste trabajo elaborado por Sergio Antequera para Lavadodedinero.com revela como en el mundo del lavado de dinero ciertos patrones se ven repetidos varias veces si los esquemas son analizados, o por lo menos así afirma el reporte del Grupo de Acción financiera Internacional (GAFI) llamado “Lavado de Dinero Profesional”, el cual expone las etapas a seguir por los criminales financieros de mayor experiencia.

El reporte, emitido en julio de este mismo año, repasa como los Lavadores de Dinero Profesionales (LDP) siguen un “guión” de tres etapas en su proceso ilícito, enmarcadas por los momentos clave que definen el blanqueo de dinero:

Etapa I - Los fondos delictivos se transfieren a, o son recaudados por, el LDP

“La forma precisa de introducción de los fondos en el esquema de blanqueo varía dependiendo de los tipos de delitos y la forma en que se generó el producto del delito (por ejemplo, efectivo, fondos bancarios, moneda virtual, etc.)”, explica el documento. El dinero sucio en efectivo normalmente es llevado a un colector, el cual tiene como fin depositarlo en una cuenta bancaria. Asimismo, es común que lo delincuentes utilicen negocios que muevan altos montos en efectivo o casinos para introducirlos en el sistema financiero.

Por otro lado, el dinero sucio recibido en cuentas bancarias (normalmente proveniente de actos ilícitos como la estafa y el fraude fiscal) suele ser transferido por entidades ficticias de los clientes a las cuentas controladas por los LDPs. Por otra parte, las ganancias ilegales obtenidas en monedas virtuales deben ser manejas a través de plataformas y carteras en línea, las cuales pueden ser administradas por los LDPs.

Etapa II - La Estratificación realizada por individuos o redes

Una vez el LDP tenga disposición de los fondos, inicia la etapa de estratificación. En general, el paso consiste en el movimiento de dinero por diferentes cuentas o puntos, los cuales permiten crear una serie de “capas” detrás de los fondos, con el fin de hacer el rastreo de las transacciones más difícil y difuminar el origen ilícito. “La etapa de estratificación es administrada por individuos responsables de la coordinación de las transacciones financieras”, agrega el documento.

Como en la etapa anterior, la estratificación del dinero sucio depende de cómo fue obtenido y en que “estado” se encuentra. Con el dinero en efectivo, “los mecanismos son comúnmente lavado basado en el comercio, comercio ficticio, liquidación de cuentas y banca clandestina”, señala el reporte.

Por su parte, el dinero sucio en cuentas bancarias es movido por los LDPs a través de complejos sistemas de transacciones a otras cuentas de compañías falsas, tanto dentro como fuera del país, incluso mezclando los fondos de diferentes clientes. De manera similar, el dinero virtual es transferido entre distintas carteras virtuales permitiendo a los lavadores crear una estructura de total opacidad en relación a los fondos. Además, existen servicios en línea destinados a lavar monedas virtuales llamados “mixers” (mezcladores), los cuales unen fondos de diferentes orígenes en una “piscina” común, diluyendo el rastro de origen.

Etapa III - Los fondos se devuelven a los clientes para su inversión o adquisición de activos

En esta última etapa, los LDP completan el proceso de lavado transfiriendo los fondos a las cuentas de sus clientes (o las de sus asociados, terceros relacionados, etc.). “El LDP puede invertir las ganancias ilícitas en nombre de estos clientes en bienes raíces, productos de lujo y negocios en el exterior”, apunta el informe, incluyendo también la posibilidad de que el dinero puede ser gastado en bienes que son transportados a otros países o, de ser el caso, el país de origen de los fondos.

¿Dónde se esconde el dinero del delito en América Latina?

Roberto de Michele es abogado de la Universidad de Buenos Aires y LL.M de la Yale Law School. Actualmente se desempeña como Especialista Principal la División de Innovación para servir al Ciudadano del BID. Fue Director de Planificación de Políticas de Transparencia de la Oficina Anticorrupción de Argentina; Gerente del Programa Iniciativa Privada para el Control de la Corrupción de la Fundación Poder Ciudadano; y trabajó como consultor del Banco Mundial, del BID, de las Naciones Unidas y de la OCDE, entre otros organismos. Es miembro fundador de la Asociación por los Derechos Civiles de Argentina. Entre otras publicaciones, es autor del libro Los Códigos de Ética en las Empresas y uno de los coautores del Anti-Corruption Toolkit del Programa Global contra la Corrupción de las Naciones Unidas. El presente articulo fue publicado en el blog del Banco Interamericano de Desarrollo.

La cantidad de dinero proveniente del delito y la corrupción que se lava en sociedades fantasma se sitúa entre 2 y el 5% del PIB mundial cada año. Eso son aproximadamente entre 800 billones y 2 trillones de dólares o, lo que es lo mismo, el equivalente al PIB de Brasil. El crimen internacional no tiene bandera pero mueve más dinero que muchas economías soberanas.

El dinero del delito distorsiona nuestras economías y nuestras sociedades a muchos niveles. Para los gobiernos, es una cuestión que abarca desde la transparencia fiscal y financiera a la prevención de que se utilicen vehículos corporativos para todo tipo de delitos. Para el sector privado que exige legalidad, es muy complejo identificar sus competidores son criminales que utilizan empresas para lavar activos de actividades ilegales. Como dicen los estudios de Carlo Gambetta sobre la mafia como organización criminal empresarial, a la larga no puedes competir con alguien que no necesita un crédito para financiarse.

¿Quién se está beneficiando del dinero del delito?
En los últimos meses, se han aprobado en nuestra región dos declaraciones importantes en materia de transparencia e integridad. El primero es el documento Acción para el Crecimiento adoptado por el Diálogo Empresarial de las Américas organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Lima. Casi al mismo tiempo y en la puerta de al lado, la Cumbre de las Américas de la Organización de Estados Americanos aprobaba una declaración para la gobernabilidad democrática frente a la corrupción.

Hay un tema en especial que contienen estos documentos: el de beneficiarios finales —o sea, las personas físicas o naturales que verdaderamente controlan una sociedad mercantil, un fideicomiso, una fundación… —. En los casos de crímenes financieros, el beneficiario final es la persona que se esconde detrás de sociedades y estructuras pantalla en donde se “legaliza” el dinero proveniente de actividades ilícitas. Regular la información sobre los beneficiarios finales es una medida fundamental para incrementar los costos de ocultar el dinero del crimen.

La importancia del compromiso público y privado
La comunidad internacional reconoce cada vez más que la adopción de leyes, regulaciones y mecanismos para recoger e intercambiar información sobre los beneficiarios finales es indispensable para combatir la evasión fiscal, el lavado de activos, la corrupción y el financiamiento del terrorismo. Los estándares más aceptados, los del Grupo de Acción Financiera y los de la OCDE de transparencia fiscal, requieren que los países establezcan criterios para definir adecuadamente a los beneficiarios finales y mecanismos para que las entidades responsables puedan acceder a esta información debidamente.

Justamente, ése es la decisión que tomaron los representantes del sector privado y de los gobiernos presentes en las cumbres de Lima. Por el lado político, los países suscriptores del Compromiso de Lima reconocieron la necesidad de implementar políticas para la identificación de los beneficiaros finales (ver recomendación 43). En el caso del Dialogo Empresarial, la recomendación del sector privado fue la necesidad de establecer políticas y mecanismos para identificar los beneficiarios finales (ver recomendaciones 13 y 28). Los registros de beneficiarios finales ya existen en muchos países de manera pública y gratuita, como en el Reino Unido, Dinamarca o Ucrania. Desde hace varios años, el G-8, el G-20 y el B-20 vienen abogando por la transparencia de los beneficiarios finales. Pero que en América Latina empiece a haber un fuerte compromiso público y privado en torno al tema no es como para pasar desapercibido.

Radiografía de América Latina: De acuerdo en el desacuerdo
En América Latina y el Caribe, la regulación en la materia de identificación de beneficiarios finales es muy dispar. Aunque la mayoría de los países tiene alguna norma al respecto, las definiciones legales varían mucho de país a país y no siempre cumplen con los estándares internacionales. En general, se puede afirmar que todos los países tienen espacios para mejorar su normativa y su cumplimiento.

El BID ha contribuido a este proceso ofreciendo aportes técnicos a la Cumbre de las Américas en este y otros temas de transparencia, así como al dialogo empresarial. Asimismo, hemos publicado un estudio donde analizamos concretamente qué puede hacer cada país de la región para fortalecer la identificación de beneficiarios finales. Este documento explica el concepto de beneficiario final, describe los estándares en la materia que deben seguir los países, y detalla las calificaciones relativas a las leyes y regulaciones que recibieron los 26 países prestatarios del Banco Interamericano de Desarrollo en las evaluaciones del GAFI y del Foro Global. Además, se analizan las definiciones de beneficiario final que están en uso en los 26 países e identificamos cuanto se diferencian de los estándares internacionales.

Que empresarios y gobiernos, casi simultáneamente, se comprometan a trabajar para lograr una reforma que involucra a ambos sectores no es sólo indicativo de cómo de urgente es la medida, sino que es la única esperanza de que una reforma así llegue a buen puerto. La experiencia nos ha enseñado que las reformas de transparencia requieren siempre de un acuerdo político para definir cuáles son las reglas de juego, y de un compromiso privado de jugar conforme a esas normas.

En la lucha contra el delito, la transparencia mete a todos en el baile.

 

Argentina: Ex-vicepresidente Boudou condenado

El exvicepresidente argentino Amado Boudou fue condenado este martes a 5 años y 10 meses de prisión, de cumplimiento “inmediato”, en la causa por la compra de la imprenta Ciccone Calcográfica, en el juicio oral que se inició el pasado 3 de octubre y en el que fueron juzgados además su amigo el empresario José María Núñez Carmona; el abogado Alejandro Vandenbroele, titular de The Old Fund; Rafael Resnnick Brenner, jefe de asesores de la AFIP; Guido Forcieri, exfuncionario del Ministerio de Economía, y Nicolás Ciccone, antiguo dueño de la empresa.
El exvicepresidente y exministro de Economía fue condenado por negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho, e inhabilitado de por vida para ejercer cargos públicos. También fue condenado Núñez Carmona a 5 años y 6 meses de prisión, mientras que Vandrebroele recibió 2 años en suspenso y 3 de tareas comunitarias.
Según la acusación, mientras ocupaba el cargo de ministro de Economía, Boudou, con Núñez Carmona y Vandenbroele como intermediarios, se interesó por la adquisición del 70 por ciento de las acciones de la quebrada compañía encargada de la impresión de papel moneda, por lo que puso en marcha su salvataje.
Boudou negó siempre la imputación, de igual modo que conocer a Vandenbroele: sostuvo que el levantamiento de la quiebra estuvo vinculado a fondos del banquero Raúl Moneta. “Jamás negocié por mí ni a través de terceros la compra del 70% del paquete accionario”, aseguró hoy antes de la lectura de la sentencia. Agregó que “el propio (Alejandro) Vandenbroele dijo que cohecho no existió”.
Boudou y su socio ya habían estado en el Penal de Ezeiza durante 70 días por orden del juez Ariel Lijo, que los acusó de enriquecimiento ilícito. Fue la Cámara Federal porteña la que posteriormente ordenó excarcelarlos.

LOS CONDENADOS

Amado Boudou: 5 años y 10 meses de prisión, con inmediata detención, por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública.

José María Núñez Carmona: 5 años y 6 meses de prisión, con inmediata detención y multa de $ 90.000.

Nicolás Tadeo Ciccone: 4 años y 6 meses, con multa de $ 90.000 y pago de costas, con inmediata prisión domiciliaria.

Alejandro Vandenbroele: 2 años de prisión en suspenso, con multa de $ 90.000 y tres años de tareas comunitarias no remuneradas en favor de una institución de bien púbico, a razón de 40 horas mensuales, fijar residencia y someterse al cuidado de un patronato.

Rafael Resnick Brenner: partícipe necesario de los delitos de 3 años en suspenso, inhabilitación especial perpetua y costas, más 3 años de tareas comunitarias no remuneradas en favor de una institución de bien público, 40 horas mensuales, fijar residencia y someterse al cuidado de un patronato.

Guido Forcieri: como partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con la función pública, condenado a 2 años y 6 meses de prisión en suspenso, inhabilitación perpetua y 3 años de tareas comunitarias no remuneradas.

La fiscalía había pedido una pena de 5 años y 6 meses para Boudou, al igual que la Oficina Anticorrupción. La Unidad de Información Financiera (UIF) había solicitado 6 años y la detención.

Fuente: Ámbito.com
Foto: Clarín

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